Me parece correcto todo lo que dice
Gerad. Pero cuando se pone a hablar de números me aburro un poco aunque pongo todo mi empeño en prestar atención, esos temas nunca me han atraído.
Gerad wrote: 30 Sep 2019, 12:45
- Parece que es muy fácil echar las culpas de todo a Mogg-Shattoth y seguir como si nada hubiera pasado. Pero lo cierto es que de no haber sido castigado por el Inquisidor Borney, puede que yo mismo hubiera ejecutado a Abelio por la alta traición que sufrimos. ¿Nos quedamos entonces con que ese ente maligno es culpable de todo? ¿Desechamos la teoría de una venganza contra el Inquisidor como apuntó Leezar? ¿Va a ser la excusa para todo? Francamente, este consejo no está a la altura. Yo el primero.
— Opino lo mismo, pero de momento es lo único que tenemos. No sé si podré sacar algo en claro de toda la información recabada pero hay que intentarlo. También hay que tener en cuenta que ese ser estaba tan tranquilo en la torre y le hemos ido a molestar, quizá esta sea algún tipo de venganza por pensar que se había liberado de las ataduras mágicas pero le destruimos su vasija terrenal... No sé, estas cosas mágicas escapan un poco de mi entendimiento.
Frunzo el ceño cuando
Alim salta de repente con lo del duelo, al menos parece que alguien se aburre más que yo pero hay que mantener el tipo. Permanezco atenta al resto de intervenciones de los miembros del consejo.
Off Topic
Veo el foro extremadamente parado. No sé si será por el parón o las diversas discusiones. Es una pena. Voy a avanzar un poco la trama de mi personaje. Como es algo que ocurrirá fuera de la reunión del consejo, y tras este, lo voy poniendo por aquí.
Al finalizar la reunión mando a
Alessia y a
Leandro con todos los papeles a mi estudio, una vez llevado todo irán poniendo en orden las cosas para cuando llegue. Yo me quedo en una de las esquinas del pasillo esperando a que la sala quede vacía. Como me esperaba los últimos en abandonarla son Fabrizio y Scheziss, salen riendo y compartiendo bromas privadas. Ella se da cuenta de mi presencia.
— Querido, id primero, no me eshperéiss. Ahora oss alcanzo.
(Arrastra mucho las eses y su forma de hablar es como si alguien de un país del este estuviese aprendiendo nuestro idioma) Se queda parada en mitad del pasillo hasta que Fabrizio desaparece al doblar la esquina.
— Cuanto tiempo, querida.
— ¿Qué hacéis aquí? ¿Los pantanos se os han quedado pequeños y apuntáis más alto? —
Espeto a la recién llegada. Salgo de detrás de la esquina y me pongo a su altura mientras digo eso.
— Menuda forma de tratarr a tu madrre, esperraba una recepción un poco máss calurosha. Hace añoss que no nosh vemoss.
— Lamento recordarle que no sois mi madre .
— ¿Cómo que no? No saldríass de mi vientre, pero fui yo la que te ensheñó la mayorría de lass coshass que shabes. Todoss en la comunidad te queremoss como hija predilectta que erresh. Ademáss, ella está muy orgullosha de ti.
—¿
Nilsea? ¿Te ha dado algún mensaje para mi?
—Shiento celoss cada vez que hablass de ella. La admirass máss que a tu propia madre.
— Ya le he dicho que nunca ha sido tal cosa. Y sí, admiro a Nilsea, es una heroína rusalka digna de toda mi admiración. Pero... no me desviéis del tema. ¿Qué hacéis aquí?
Scheziss carraspea y pone cara seria.
— Por orrden de Nilsea. Ella siemprre te ha tenido un eshpecial cariño, como yo, y me ha pedido que vele por tuss interesess.
— ¿Mis intereses? ¿Qué sabrás tu de mis intereses? Hace años que nos abandonaste a mi verdadera madre y a mi a nuestra suerte y no te volvimos a ver... Hasta ahora.
— Queridah, todo eshtá entrelazado. Y todo tiene un por qué. Eshtoy aquí por tu propio beneficio, no shoy tu enemiga.
Fabrizio aparece de nuevo en el pasillo. Rebosa vitalidad y la espera le aburre, quiere salir a divertirse. La rusalka me deja con la palabra en la boca. Ella nunca diría que no hombre tan apuesto y de su posición. Su presencia aquí solo podía significar una cosa pero no puedo precipitarme. Vuelvo a mi estudio junto a Alessia y a Leandro para contarles lo ocurrido.