Starkvind wrote: 04 Sep 2019, 22:54
- Qué es lo que habláis en el Consejo improvisado sobre la muerte del inquisidor.
- Qué hacéis con los cuerpos.
Mi punto de vista es que esto hay que quitárselo de encima lo antes posible, cuanto más tiempo pase, peor va oler. O encontramos a los culpables o nos inventamos unos. Los hombres que destriparon a
Will podrían servir, en su defecto otros cualquieras que fuesen fieles a
La Piadosa servirán. Sea quien sea, poco podrán decir sin lengua cuando se les ajusticie delante de toda
Piedrahundida por sus supuestos crímenes. Después, purificar la iglesia mancillada de
Ylathia, no puede seguir en pie. Se honrara a
Ylathia con otro edificio más digno a su figura, sin un terrible pasado.
No titubeo ni un segundo al exponer mi idea ante el consejo. Sea como sea, tendremos que rendir cuentas ante el imperio, de esta manera parecerá que no ha sido del todo nuestra culpa y que algo hemos hecho. Hago especial incapie en el terrible trabajo de la guardia, se supone que los
Buelhorn podrían estar conspirando contra nosotros desde hace algún tiempo y aun así se pueden cometer todo tipo de tropelías en
Piedrahundida sin que un alma se entere. Esto definitivamente no puede seguir así
Starkvind wrote: 04 Sep 2019, 22:54
- Como investigáis, qué información van a tener los plebeyos.
No es descabellado imaginar que algún plebeyo ha podido ver algo. No tiene pinta de que los habitantes de
Piedrahundida sean capaces de conciliar el sueño con plena tranquilidad tras todo lo ocurrido. El accidente del dirigible, rumores de lo sucedido en
Villa Musgo, rumores sobre una guerra inminente y el muñón de
Fabritzio, la explosión del muro, la reencarnación de una de las vírgenes de
Ylathia, la llegada del pueblo moribundo de los
Leonne, misas y trifulcas muy subidas de tono, un montón de desapariciones, rumores de que las jóvenes que desaparecieron en la iglesia murieron y nunca regresaron a sus casas, una batalla campal en pleno día y una explosión. ¿Hace falta algo más? Yo con menos de la mitad ya hace tiempo que duermo mal, estos campesinos temerosos de dios no pueden estar mucho mejor. Asustados, atentos a lo que ocurre a su al rededor. O quizás no, todo puede ser. Sera cuestión de saber preguntar.
Lo importante es averiguar que hicieron anoche y quienes fueron las ultimas personas que los vieron. ¿El servicio los atendió, les dio de comer, de cenar? ¿A que hora fue eso? ¿Cuando se fueron a dormir? ¿Se fueron a dormir? Alguien tendrá que interrogar a muchísima gente, no va ser mi caso.
Starkvind wrote: 04 Sep 2019, 22:54
- Pensad qué papel tienen Bianca Leone y Uragana Buelhorn en todo esto. ¿Están presentes? ¿Encerradas?
- Comentad si aceptáis los términos que os ha propuesto el Tribunal de Beslitz o no.
No puedo permitirme distracciones, un mal pensamiento en los cadáveres de la inquisición o la Piadosa durante el duelo en el momento inapropiado y una espada puede atravesarme el cuello. Lo planteado por el
Tribunal de Beslitz me parece poco, la mano de mi hermano vale más que eso. Pero si no queda más remedio que acatarlo, se acatara. Quizás
Gerad tenga mejor oportunidad de exigir más al tribunal.
Expongo la situación a
Bianca Leone sobre el duelo que solicite contra
Josah Buelhorn y lo fijado por el tribunal, el resto de acontecimientos es mejor que los ignore.
Bianca no puede evitar sentirse preocupada ¿Y si me derrota? ¿Qué sera de ella, de su gente? Conoce bien a
Josah y sabe que es un guerrero fiero con la espada.
Dado que nuestras vidas penden del mismo hilo y en principio están destinadas a unirse, decidimos irnos juntos a la parte más alejada de la fortaleza. Dispone de unas habitaciones un poco austeras junto a un patio interior pequeño con un bonito jardín. La zona solo comunica a través de una única puerta con el resto de la fortaleza y se utiliza de vez en cuando para alojar a ciertas visitas.
Ahí podremos pasar el tiempo solos y sin distracciones, centrándome en el duelo. Practicando con la espada en el pequeño jardín. Gerad sabe donde estoy y sabe que he dado ordenes de que no se me moleste. Solo un pequeño grupo de siervos de confianza serán los encargados de traer la comida y atendernos. Una especie de servicio de hotel.