Drake toma el mando y deja bien patente su liderazgo. No puedo evitar aliviarme al ver que Abelio irá a las mazmorras.
Asiento a los pensamientos de Drake. No le falta razón a la hora de pensar así, vista la red acuática de mentiras que se ha caído en el último consejo.Drake wrote: 31 Jan 2020, 19:23 A medida que la gente va abandonado la sala le hago un gesto a mi hermano Gerad para que se quede. Cuando estemos absolutamente a solas y sin nadie con la oreja pegada detrás de la puerta le expongo mis dudas.
— ¿Te has dado cuenta? Fabrizio, Scheziss y Enrya. Son solo ellos los interesados en contactar con ese tal Otho-Dekrll. Hombres pez buscando a un dios pez. No se hermano, pero no me gusta. Nuestro pueblo no es Rusalka, hay que tenerlo muy presente. No quisiera que todo fuese una estratagema Rusalka urdida para arrebatarnos el pantano.
- No podemos confiar en Fabrizio, ni en Scheziss, pero confío en Enyra, pese a ser Rusalka ha sido la única en mantener la cordura, pese a sus arrebatos de juventud. De hecho creo que habría que estar pendiente de ella para que si Fabrizio quiere traicionar a este pueblo su amor por el no le haga perder de vista sus obligaciones... Y por esa razón tampoco podemos fiarnos de Alim. El único de fiar es un enano extranjero en vez de nadie de nuestra familia. A eso hemos llegado por culpa de Fabrizio.
Aprovecho el momento a solas con Drake para contarle el pacto al cual he llegado con Belton Proctrer para dar un heredero a la casa Pamphilos a cambio de una ayuda de su ejercito. Quizá sea útil para tomar Alto Viento. Intento buscar con Drake una esposa para Pamphilos, aunque si no hay ninguna noble que nos interese siempre podremos bajar de escalón de nobleza, en cuyo caso iría la hija de Belton.
Al terminar todas laa charlas empiezo a gestionar todo lo que hay que hacer. Marco queda recluido a dedicarse a que la producción de la cura con la receta de Leezar salga adelante, y Bruto se encarga de los trabajos fuera de la fortaleza, iniciando la construcción de una nueva granja y las marcas del avance del musgo rojo.
Al día siguiente me reuno a solas con Jiggalen, le explico la situación de su mentor, Abelio, y como vamos a seguir adelante sin el. Su fervor religioso es algo inquietante, pero le hago ver que muchos religiosos han estado casados, y como de útil sería su linaje para extender la fe de Ylathia. Pese a sus recelos, consigo que acepte que debe tener descendencia por el bien de su pueblo, Ylathia estará complacida de que la civilización se mantenga y no haya caos. Le buscaremos una esposa de forma urgente.
Ahora que se la verdad de Enyra intento estar con ella un rato cada día. Nunca había tenido una sobrina pero me acostumbro rápido a mi nueva familia. Me preocupa su estado ante tantos problemas ahora que se sabe su historia e intento apoyarla en todo lo que pueda.
