[1x07] Capítulo séptimo «La Caverna Azul»

Cuando los protagonistas de Ylat completen una Sesión, aparecerá aquí a la vista de todo el público.
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Starkvind
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[1x07] Capítulo séptimo «La Caverna Azul»

Mensaje por Starkvind » 07 Ene 2020, 20:41

Fortaleza de Piedrahundida


Primera jornada de Cautum (6), Cosecha.

El tiempo ha pasado a toda velocidad entre lo que ha ocurrido con Alim de Mostáganem, lo que ha pasado en Reposo de Gaaladar y el reciente descubrimiento de una violenta —y numerosa— tribu de croantes en los pantanos.

La llegada de Fabrizio, junto con las nefastas noticias sobre el cruel asesinato de Paulina, ha revolucionado Piedrahundida. La ley marcial se ha vuelto cada vez más opresiva, con los soldados comandados por Enyra haciendo guardias nocturnas incesantes por la ciudad y apalizando a cualquiera que se salte el toque de queda. El humor del pueblo está bajando por momentos, aunque gracias a que el enfrentamiento con los Buelhorn ha finalizado, los Orovecchio se están centrando en mantener el status quo.

El secuestro de Alim se ha mantenido en el más absoluto secreto, a pesar de que los participantes en ello han confesado su implicación. Obviamente, Fabrizio se ha encargado de que los plebeyos de Boron y el propio contrabandista sean ejecutados en silencio, sin que se deje marca. La pobre Pamela se ha quedado sin empleo de nuevo y sus hijos vuelven a pasar hambre. Respecto a lo que ha sucedido en la reunión en la que se ha explicado, os dejo que lo interpretéis, teniendo en cuenta que ninguno de los cuatro implicados van a resultar... heridos de muerte.

Por lo que os parece, la presencia de Mogg-Shattoth se ha vuelto imperceptible, a pesar de las evidentes pesadillas que aún sufre Alim de vez en cuando, o la aparición del tomo carnoso y palpitante en el rabillo del ojo de Leezar. Por lo que respecta, los enemigos de Piedrahundida se han retirado o han sido derrotados.

Llega el primer día del mes. El Crecio ya ha pasado y las noches comienzan a ser más largas, las temperaturas más bajas y la asfixiante humedad de los pantanos se empieza a notar menos. Fabrizio se ha vuelto mucho más brutal y menos paciente desde la victoria de Drake en el duelo. La inquisición se está haciendo de rogar respecto a Altoviento y el Cultor de las Cicatrices. Según la última misiva recibida, Demetrius Buelhorn se ha encerrado en el castillo de Altoviento y ha levantado su ejército contra cualquiera que quiera acercarse. El paradero de Uragana es desconocido, aunque testigos de Reposo de Gaaladar han afirmado que la joven de pelos rojizos se marchó en el mismo carromato que su hermano mayor.


Espíritu etéreo de Sylestria

Del paradero del Cultor de las Cicatrices no se sabe nada. El Templo de Ylathia continúa clausurado; Fabrizio ha levantado barricadas físicas en ventanales, puertas y ha ordenado la demolición de los túneles que conectaban con el pantano exterior. Además, Lady Scheziss ha lanzado un poderoso conjuro de protección elemental: por las noches, criaturas etéreas de Sylestria revolotean el edificio, atacando a cualquiera que intente entrar en el lugar. Esto, unido al toque de queda, ha provocado la muerte de varios vagabundos y pillos que utilizaban el templo para esconderse o entrar y salir de Piedrahundida.

La boda de Draconio Orovecchio y Bianca Leone se celebrará la última semana del mes. Los preparativos de la misma deben ser arreglados por el servicio y por la pareja. Los ánimos no están demasiado alegres, pero sois el corazón de Piedrahundida. Y como miembros del consejo, debéis proteger vuestra ciudad.

Horarios propuestos

Es bien sabido que todos hemos dejado esta ficción un poco de lado y cada cual por sus motivos. Sin embargo, como todo lo que comienzo me gusta finalizarlo, os propongo estar a tope con la resolución de la familia Orovecchio y las vicisitudes en las que se ha metido. Comenzamos este miércoles 8 con un poco de tiempo de adaptación: la finalización del episodio la quiero programar para el domingo 19 de enero. Después de eso, me gustaría comenzar el último episodio el 27 de enero (dando así una semana de descanso) y finalizarlo el 9 de febrero. Comentad, por favor, si os parece bien el horario propuesto.

Esto quiere decir que el episodio durará, en lugar de dos semanas, veinte días, para que tengáis tiempo a leer todo lo que os quede pendiente y actuéis en consecuencia.

Sin embargo, entiendo que pueda haber gente que quiera bajarse del carro. Este es el momento adecuado para hacerlo: si veis que no sois capaces de seguir el ritmo de Isophius, avisadlo con tiempo y decidiremos un desenlace para vuestro personaje. Eso sí, no os prometo que sea bonito.

Sin nada más que decir, volvamos a la ficción y démosle duro a la Fortaleza de Piedrahundida.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Fabrizio Orovecchio » 08 Ene 2020, 08:33

Pensamientos del líder

Desde que he regresado de Reposo de Gaaladar, no he perdido el tiempo ni un momento. He enviado misivas al Tribunal de Beslitz y a las Cámaras de Varlyna, he solicitado la asistencia de todas las casas fieles a los Orovecchio (Grimaldi y Rizzo) y he exigido al Santuario de los Pantanos que envíen buena parte de sus guerreros lacustres. Aunque soy consciente de que recibiré silencio, también he pedido la presencia de los Forneustone.

Lo que ha sucedido en Piedrahundida no se puede permitir. Un secuestro orquestado por mi hermano mediano, la explosión del templo sagrado por mi consejero arcano y una revolución fallida por mi líder espiritual. Y luego está el salvaje asesinato de un miembro de la inquisición malasthina dentro de mis muros. No puedo confiar ya en nadie, solo en mis decisiones; el resto son herramientas que hay que utilizar. Incluso Enyra, la prometedora joven generala, ha cometido errores imperdonables.

La amenaza de los Buelhorn continúa: sé que Demetrius es un idiota que llevará lo que queda de su infecta familia a la ruina, pero no voy a bajar la guardia. En cuanto Beslitz decida responder mis peticiones de ayuda, asaltaremos Altoviento como un yarica enfurecido. Sin embargo, Lady Scheziss me recomienda tranquilidad. Algo me ha susurrado sobre una visión que ha recibido Enyra, pero no he prestado demasiada atención. Le he pedido que se haga cargo de su sobrina.

Y no puedo parar de pensar en los errores que ha cometido esta chiquilla... ¡ha enviado un grupo de cuatro exploradores a las Ruinas Hombres Lagarto y ha sido estéril! Pero sé que Scheziss ha tenido algo que ver. Ese joven de rasgos aceitunados que dice haber sido invitado a la boda de Draconio...

Y en la dejadez de Gerad, que cada vez es más vago. Solo se dedica a contar monedas y a mover trabajadores de aquí para allá. Me desespera.

Presencia en el consejo

Llego cuando ya se han reunido Abelio, Gerad y Enyra. Me los encuentro cuchicheando y se quedan en silencio cuando escuchan el balanceo de mi cota de malla.

— Ocupad vuestros sitios. — aún no he celebrado el entierro de Paulina. No importa ya. — Os informo que la familia, y por lo tanto Piedrahundida, va a estar envuelta en guerra el tiempo que sea necesario hasta que Demetrius Buelhorn sea un cadáver. — me dejo caer en mi silla y provoca que un ruido estridente incordie a todos los presentes. — Se acabó el construir edificios o que perdáis el tiempo moviendo vuestras espadas en el aire. ¡Os he dejado Piedrahundida y habéis permitido que se destroce! — pego un golpetazo en la mesa que hace que tiemble mi copa de vino. Scheziss se coloca a mi lado, en silencio, arrastrando su larga falda de seda negra. — ¡No quiero explicaciones, quiero soluciones! ¡Os quiero escuchar ya!


Cuando llegue Drake, le espetaré lo siguiente.

— ¡Ya era hora de que llegues! ¿Cómo va la preparación de tu boda, Campeón de Gaaladar?
Si un hermano cae, la familia lo recoge.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Alim de Mostaganem » 08 Ene 2020, 22:39

Después de enterarme del hallazgo de las cuevas que llevan a la Gran Caverna, me dirijo rápidamente a la biblioteca. Tal como esperaba, allí me encuentro a Leezar, levantando la mirada de un enorme tomo polvoriento que trata de cosas arcanas. O quizá sea de astronomía o de cálculo, no lo sé; me resulta ajeno por completo. Tampoco le dedico más que un vistazo.

—Leezar, necesito tu ayuda. ¿Qué me puedes decir de la Gran Caverna bajo Piedrahundida? Sospecho que tiene que ver con Mogg-Shattoth, Y HE ENCONTRADO LA MANERA DE LLEGAR A ELLA.

La cara de Leezar habla por sí sola. Alza las cejas y abre la boca en un «¡Ah!» insonoro. Palidece. Se queda sin reacción durante lo que parece una eternidad, pero por fin se levanta. Rebusca un libro en las estanterías, luego otro, y se los coloca bajo el brazo. Me toma de la mano con una determinación irresistible, y prácticamente me arrastra a la Sala del Consejo.

Antes de entrar oímos la bronca que mi padre está echando a Abelio, Gerad y Enyra. Leezar abre las puertas de la sala de par en par, como si fuera su casa, y entra como un huracán, arrastrándome tras él.

Pone sobre la mesa los dos libros que lleva con un fuerte golpe que me hace dar un respingo.

Cuando habla, lo hace con una voz poderosa, que transmite su mensaje y la gravedad del mismo sin dejar lugar a la menor duda. Mi padre frunce el ceño ante la interrupción, pero es incapaz de hacer callar a Leezar. Todos escuchamos sobrecogidos la historia del enano sobre la Gran Caverna...
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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Starkvind » 09 Ene 2020, 15:42

Os pongo por aquí el resumen de la sesión que jugamos en Santander estas navidades.

Ayer Enyra mandó a un grupo de cuatro aventureros, un paladín, un guerrero, un ladrón y un clérigo, a investigar las ruinas Hombres 🦎

De paso, Scheziss solicitó al grupo rescatar a un invitado de la casa Swordkey, de Los Arrozales, que venía a la boda de Drake y Bianca.

Pues fueron para allá, se encontraron con unos croantes que habían secuestrado al Swordkey.

Con un plan un poco así asá, lo rescataron.

Y como se separaron, pues regresó primero uno de los grupos

Sin el noble ni sus pertenencias.

Después de que Enyra enviase d nuevo a los primeros, los segundos aparecieron una hora después.

Sin embargo, el grupo formado por el ladrón y el guerrero (este último primo segundo de Bianca Leone) fueron asesinados por los croantes.

Que están ahora mejor preparados y sedientos de venganza.

Como nota secundaria, el territorio cercano a las Ruinas Hombres Lagarto 🦎 está repleto de musgo rojo.

Y ya. Si me he olvidado algo, que lo completen los jugadores de dicha sesión improvisada.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Leezar Lockbruck » 10 Ene 2020, 10:34

*Carraspeo antes de hablar para aclararme la garganta*

- Disculpad la interrupción, pero tenemos una importante noticia que comunicaros *señalo al ujibo que me acompaña* hace un par de meses, acudí ante Alim para solicitarle ayuda con un asunto relacionado con la historia pasada de Piedrahundida y, que sospechaba, podía estarlo también con nuestro presente... *giro uno de los libros que he traído hacia Lord Fabrizio y Enyra que andan sentados próximos en la mesa del consejo para que lean bien su título y puedan consultarlo* La Fundación de Piedrahundida, escrita por el cronista Markus Silvan *digo en voz alta y una breve y fugaz mirada se cruza entre el señor de Piedrahundida y yo*

"Un mago como tú, mi buen amigo, es lo que necesito en Piedrahundida. Más antigua de lo que muchos creen es la historia de mi tierra, seguro que despertaría en ti una curiosidad sin límites"

*La voz de un joven Fabrizio se proyectó en mi mente, ecos de un pasado próximo*

- El cronista relata, en resumen, cómo la fortaleza de Piedrahundida se erigió sobre unas antiguas ruinas. Cuenta que antes de que los humanos reclamasen los marjales, existían unas viejas ruinas arcanas que se elevaban entre la espesura. Varias eran las ruinas que salpicaban el territorio, pero en especial, había dos concentraciones: una que parecía los restos de haber pertenecido a un templo construido en mármol y, la otra, se internaba en las montañas, con una base de forma piramidal y, bueno, con oscuras entradas que se internaban en las profundidades de la tierra. Piedrahundida se asienta sobre estas segundas ruinas y el Templo de los Hombres Lagarto, sobre las otras.

*Hago un pausa y observo por unos segundos a los presentes*

- El otro libro que he traído es un compendio folclórico de los Marjales de Omudax. No me genera tanta confianza como el cronista, pues dan datos vagos y más preocupados en generar una buena métrica que otra cosa, pero hay, en concreto, un relato relevante en el que cuenta cómo "demonios y duendecillos" caminaban por mares de fuego y se internaban en el subsuelo de estas tierras hace mucho, mucho tiempo y cómo un castigo en forma de una gran inundación los encerró en las profundidades de la tierra y conformó los marjales que hoy en día conocemos... *me toco la barba* uniendo una información y otra, podemos llegar a la conclusión de que bajo esta fortaleza, puede que exista lo que nos explique la siniestra relación entre Piedrahundida y el conocido demonio de la carne...

*Hago otra pausa y miro de nuevo a los presentes para ver cómo asimilan la información, cosa que Scheziss parece encajar sin dificultades*

- Bien... con estas sospechas, acudí a Alim para que me ayudase. Debido a que es más ducho que yo en lo que a exploración se refiere, le pedí que explorara las mazmorras en busca de algún acceso secreto que comunicase Piedrahundida con alguna estancia subterránea y... bueno *miro al ujibo unos segundos* eso fue hace un par de meses y, como todos sabemos, desde ese tiempo hacia aquí, otros problemas más urgentes no nos han permitido concentrarnos en estos menesteres... hasta ahora...

*Doy un paso hacia atrás e indico a Alim que prosiga con su explicación*
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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Enyra Petreius » 10 Ene 2020, 11:38

Los vigías hicieron sonar las trompetas de plata. Ese claro sonido a agua corriente solo podía significar una cosa. La comitiva de la familia Orovecchio llegaba a Piedrahundida. Aprovechando que estaba haciendo la ronda diaria de rutina a caballo me apresuré a darles la bienvenida. El pendón de la familia lucía bien alto anunciando la victoria de la familia, de Lord Drake, en Reposo de Gaaladar. Mi felicidad se tornó en frío hielo cuando Lord Fabrizio, desde la caravana, sólo me miró de soslayo y Scheziss, al verme, hizo un leve gesto de negación con la cabeza. Detuve a mi caballo en seco dejando pasar la caravana principal y pude ver que detrás de esta iba un carromato con un par de ataúdes. Uno bien ornamentado cubierto de flores y telas blancas y el otro sin nada más que el color de la madera.

He tratado de hablar varias veces con Lord Fabrizio desde su llegada pero me ha negado todas y cada una de las reuniones. Scheziss y Alessia me han contado con todo detalle lo ocurrido en Reposo. Desde entonces una presión ha aparecido en mi pecho. ¿Doña Paulina estaba embarazada? No me puedo imaginar ni por asomo lo que debe estar pasando Lord Fabrizio, pero si solo escuchase lo que tengo que decirle... He empezado los preparativos para enterrar el cuerpo de Doña Paulina, no es algo que deba hacerlo yo pero parece que Lord Fabrizio lo está dejando pasar. Su cuerpo ha sido muy bien embalsamado, cosa que ha ayudado a su transporte y a la espera a ser devuelto a la tierra. La ceremonia tendrá lugar en unos días, para que la boda no se vea afectada. En cambio el cuerpo de Josah está en el patio trasero. Nadie lo vela ni nadie lo visita, solo es custodiado por varios soldados. Mi plan es dárselo de comer a los buitres, aunque es muy posible que estos se indigesten.

En el consejo

La vuelta de Gerad ha sido una muy buena noticia y, aunque nos hemos carteado diariamente, me ha alegrado mucho volver a verle. Estamos comentado sus pequeñas vacaciones cuando Lord Fabrizio entra por la puerta. Algo iracundo comienza la sesión antes incluso de que estemos todos. Me siento en mi sitio, Leando y Alessia permanecen de pie a mi espalda, él a mi derecha y ella a mi izquierda.
Fabrizio Orovecchio escribió:
08 Ene 2020, 08:33
¡No quiero explicaciones, quiero soluciones! ¡Os quiero escuchar ya!
Una idea me ha estado rondando por la cabeza para darnos ventaja sobre la fortaleza de Altoviento, me incorporo para hablar cuando la reunión es interrumpida bruscamente cuando las puertas de abren de par en par. El enano Leezar entra cual huracán con Alim detrás. Escucho lo que tienen que decir atentamente, no quiero interrumpirles.
La muerte nos sonríe a todos, así que devolvámosle la sonrisa.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Alim de Mostaganem » 12 Ene 2020, 16:57

Leezar Lockbruck escribió:
10 Ene 2020, 10:34
*Hago otra pausa y miro de nuevo a los presentes para ver cómo asimilan la información, cosa que Scheziss parece encajar sin dificultades*

- Bien... con estas sospechas, acudí a Alim para que me ayudase. Debido a que es más ducho que yo en lo que a exploración se refiere, le pedí que explorara las mazmorras en busca de algún acceso secreto que comunicase Piedrahundida con alguna estancia subterránea y... bueno *miro al ujibo unos segundos* eso fue hace un par de meses y, como todos sabemos, desde ese tiempo hacia aquí, otros problemas más urgentes no nos han permitido concentrarnos en estos menesteres... hasta ahora...

*Doy un paso hacia atrás e indico a Alim que prosiga con su explicación*
—No sé si soy el más indicado para explicar lo que queda, pero lo intentaré.

Doy un paso adelante, poniéndome a la par con Leezar, y observo todos los ojos clavados en mí. Enyra se sienta, aunque veo claramente que la hemos interrumpido en algo importante.

—Cuando comencé a oír los relatos referentes a la Gran Caverna, me los tomé con cierto escepticismo, pero encargué a algunos críos de los que suelen jugar al escondite por los sitios más recónditos de Piedrahundida que estuviesen alerta ante cualquier pista. Bien, resulta que uno de sus sitios favoritos para esconderse es el pasillo de las mazmorras, lleno de escondites. Al final del pasillo, como sabéis, hay algunos nichos donde se solían (¿se suelen?) depositar los cadáveres en espera de... de... lo que sea que se haga en las mazmorras. Alguno de los niños pensó que sería estupendo esconderse en los nichos, y encontró una piedra floja. Rascando, rascando, encontró un camino al otro lado. Finalmente dos niños pasaron a explorar, pero sólo uno volvió. Apenas podía hablar, y estaba muy pálido, pero dijo que «allí había un túnel que bajaba durante mucho tiempo, llegando a una enorme, gigantesca, caverna, en la que había un extraño brillo azulado».

Ante estas palabras, Fabrizio levanta las cejas, formando la palabra «azulado» con sus labios, en silencio.

—Padre, aún no he bajado, pero recuerdo perfectamente la Caverna Azul del cuento de El Rey bajo la Montaña con que me enseñaste a leer. También recuerdo la leyenda que acaba diciendo que, en tiempo de necesidad, quien acuda a la Caverna Azul con humildad, podrá pedir...

Antes de poder acabar mis palabras, mi padre se pone en pie, con un fuego en la mirada que no veía desde hace mucho tiempo, ni siquiera cuando la furia los opacaba por los desastres que algunos han hecho caer sobre Piedrahundida en los últimos tiempos.

—¡ACOMPAÑADME! —grita Fabrizio a todo el Consejo—. ¡Enyra, trae a 12 de tus mejores hombres a las mazmorras, y ven equipada con tus mejores armas!
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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Starkvind » 13 Ene 2020, 23:56

¿Por qué Drake no ha asistido a la reunión del Consejo aún?

Ha sido interrumpido, mientras caminaba por los pasillos de la Fortaleza, por un joven barbilampiño, de ojos penetrantes y actitud directa. Es Edward Swordkey, el primogénito de la Casa Swordkey, de Los Arrozales.


Swordkey de Los Arrozales

Esta familia noble decidió dejar atrás su bulliciosa vida en el barrio central de Beslitz por los extensos humedales de la región más sureña de Malasthar. Los Arrozales es un lugar muy alejado del Imperio, pero lleno de recursos y riquezas que se pueden explotar; no está falto de peligro, pues hace frontera con las tierras salvajes de Vilennea, las junglas indómitas de Fanghis y se encuentra, al sur, con Septentria, una de las regiones más grandes del Reino de Éilerenn.

De hecho, los territorios de Los Arrozales aún se recuperan de una guerra que tuvo lugar entre Malashtar y Éilerenn que se vio iniciada en la Batalla por Kärhkaron, hace tres décadas. La Casa Dallegon, anteriores duques de Los Arrozales, fue completamente diezmada, y Galanth Swordkey fue nombrado Duque del Arroz por el Emperador Venurion Achgate.


Edward fue el desafortunado noble que fue asaltado camino a la Fortaleza de Piedrahundida y salvado por los inquisidores Theodor de Beslitz y Son Talvirt. Tras recuperarse de la traumática experiencia vivida por culpa de los croantes, parece que por fin se ha armado de valor y va a cumplir el deseo de su madre.

— Disculpe, Sir Drake. — aunque el mediano de los Orovecchio va con prisa, no es un maleducado. — Sé que vos estáis ocupados con vuestro enlace, pero nuestra familia ha recibido vuestra invitación y tengo una petición, en nombre de mis padres... — titubea antes de continuar. Su rostro le parece familiar al Campeón de Gaaladar. No recuerda haber invitado a nadie de esa región... ¿habrá sido Bianca?Demetrius Buelhorn ha obrado mal, pero nos gustaría encargarnos de su castigo en nuestras tierras. La... — titubea bastante. — ... los que llevamos... sangre noble... tenemos la obligación de dar ejemplo... — continúa hablando, pero sus palabras se pierden en un hilo de voz.

El camino llega hasta la puerta del Consejo, dónde parece que Fabrizio no está de demasiado buen humor. Lo que escucha Drake es algo sobre «la Caverna Azul», un cuento viejo que les contaba Tadeo, su padre. Edward Swordkey se queda en la puerta, puesto que ninguno de los guardias va a permitir que entre.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Enyra Petreius » 14 Ene 2020, 12:02

Oigo a Leezar y a Alim exponer sus descubrimientos... — Nuevos túneles— pienso — Lo que significa que hay más sitios en los que montar guardias. Esto parece una ratonera...
Alim de Mostaganem escribió:
12 Ene 2020, 16:57
—¡ACOMPAÑADME! —grita Fabrizio a todo el Consejo—. ¡Enyra, trae a 12 de tus mejores hombres a las mazmorras, y ven equipada con tus mejores armas!
Pego un respingo, no esperaba tanta energía tras un enfado así. Me pongo en pie y sigo las órdenes de mi señor. Ordeno a Alessia que me acompañe mientas Leandro organiza a los hombres y mujeres que elija. Soy la primera en salir de la sala, abro la puerta con energía mirando hacia mi subordinada y, si no llega a ser por ella, casi me tropiezo con Drake.

— Disculpe, Sir Drake, no esperaba que estuviese aquí. Lord Swordkey, un placer conocerle al fin, pero debo marchar.

Me inclino a modo de saludo y voy hacia la mazmorras con Alessia.
La muerte nos sonríe a todos, así que devolvámosle la sonrisa.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Drake » 15 Ene 2020, 20:13

Me paseo por los pasillos de la fortaleza pesadamente. Visto ropas amplias pero cálidas, llevo más de medio torso vendado y el brazo en cabestrillo. He tenido momentos mejores.

De camino al consejo un hombre me para.
Starkvind escribió:
13 Ene 2020, 23:56
— Disculpe, Sir Drake. — aunque el mediano de los Orovecchio va con prisa, no es un maleducado. — Sé que vos estáis ocupados con vuestro enlace, pero nuestra familia ha recibido vuestra invitación y tengo una petición, en nombre de mis padres... — titubea antes de continuar. Su rostro le parece familiar al Campeón de Gaaladar. No recuerda haber invitado a nadie de esa región... ¿habrá sido Bianca?Demetrius Buelhorn ha obrado mal, pero nos gustaría encargarnos de su castigo en nuestras tierras. La... — titubea bastante. — ... los que llevamos... sangre noble... tenemos la obligación de dar ejemplo... — continúa hablando, pero sus palabras se pierden en un hilo de voz.
— La vida de Demetrius Buelhorn no esta en mi mano desde que mato a la mujer de mi hermano. De haber tenido la oportunidad, yo mismo lo habría decapitado ya. Es Lord Fabrizio quien decidirá su suerte, si tienes alguna objeción es con él con quien tienes que hablar, no conmigo. Si me disculpa, llego tarde a una reunión.

Al intentar entrar en la sala del consejo veo a Enyra salir y detras entiendo que al resto del consejo.
Si veo que todos se dirigen al mismo lugar, los seguiré, en caso que cada uno tome un camino distinto entenderé que la reunión a terminado y me iré hacer cosas que tengo pendientes.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Leezar Lockbruck » 16 Ene 2020, 11:39

Alim de Mostaganem escribió:
12 Ene 2020, 16:57
—¡ACOMPAÑADME! —grita Fabrizio a todo el Consejo—. ¡Enyra, trae a 12 de tus mejores hombres a las mazmorras, y ven equipada con tus mejores armas!
*La energía con la que reacciona Fabrizio me deja perplejo durante unos segundos, no acabo de acostumbrarme a este vigor en nuestro señor. Parpadeo y contemplo el semblante decidido de mi viejo amigo. Cuando se dirige hacia la salida, me espabilo y le sigo junto al resto de miembros del Consejo*

*Su nueva actitud desde su viaje con los lacustres y su mágica recuperación me hacen recordar tiempos pasados. Tiempos en los que todo parecía un poco más sencillo que ahora. Cuando nos cruzamos con Drake en la salida, le hago un gesto para que nos acompañe y me quedo sumergido en mis pensamientos...*

Terrirorios de la Casa Forneustone, El Dominio. 30 años antes (I)

- Así que tu maestro es el Archimago Gaio Stormenio *una sonrisa se dibuja en el rostro de mi acompañante* toda una celebridad en la defensa contra entidades malignas y brujos...

- Eso dicen... *digo parcamente, concentrado en que mi pipa de fumar no arroje tabaco sobre mi túnica de aprendiz y de que el caballo no provoque que el carro se salga del camino mal empedrado*

- Ya me habían avisado de que los enanos eran malos compañeros de viaje, pero hasta ahora no lo había podido comprobar... *el joven humano se cruza de brazos y apoya la espalda en el respaldo*

- Como aprendices, nuestras probabilidades de que concluyamos nuestra formación arcana son escasas y... *miro de soslayo al muchacho* todos sabemos lo que significa el fracaso. Por eso no me gusta entablar excesivos lazos con el resto de nuestros compañeros... no es nada personal...

- Para ser todavía un barbilampiño... hablas como un jodido viejo... *dice como reproche*

- Será porque tú tienes 17 años y yo 43... que sea considerado joven entre los de mi raza, no hace que el tiempo pase más rápido o no aprenda como lo harás tú cuando alcances mi edad...

*Por un momento, mi compañero se calla al fin. Contemplo el paisaje que nos rodea. Las extensas campiñas del Dominio empiezan a dar paso a un frondoso y oscuro bosque a través del cual transcurre el camino. Chasqueo la lengua, no me gusta tener que abandonar los despejados paisajes en los que se puede ver cualquier amenaza desde la distancia*

Imagen

- Mi nombre es Percy, por si era de tu interés... *dice con tono de disgusto*

- Percy de Los Arrozales, hijo de unos granjeros de las afueras de Gahrkas, a quienes te compró el Archimago Markus Stronford para que fueras su aprendiz, a lo que tus padres accedieron al ver la posibilidad de dar a uno de sus hijos un futuro mínimamente prometedor, además de solventar una carga... *miro de soslayo la cara de sorpresa de mi compañero* no destacas especialmente en las artes arcanas, lo cual puede deberse a que prefieres cortejar a las aprendices de la escuela más que a los libros... *doy una calada de mi pipa y expulso el humo al poco* que no me guste entablar lazos con el resto de compañeros, no significa que no me interese por saber acerca de quien me acompaña en mi primera misión en el exterior de la escuela...

*Percy se cruza de brazos y asiente. Miro la carga que llevamos en el carro y vuelvo a mirar hacia adelante para no desviarnos del camino en este oscuro bosque*

- Debes sentirte orgulloso de la responsabilidad que nos han encomendado, llevar todo este material arcano al mago del Consejo de la Casa Forneustone para apoyarle en su misión de mantener a raya a los monstruos que asolan estas tierras, no es algo que se de a cualquier aprendiz en su primera misión... *Percy murmura algo por abajo mientras mira en la dirección opuesta a mi*

*Los copos de nieve comienzan a descender. Son los últimos días de Nolendro y el frío ya se extiende por todos lares, como si persiguiera a los campesinos en sus últimas labores de recolección*

- Al menos venir aquí es mejor que ser enviados a los Marjales de Omudax, tierra más ingrata hacia con los nuestros, jamás he oído hablar... *vuelve a musitar Percy, esta vez siendo audible*

*De pronto, escuchamos un relincho y ruidos de combate. Un grito hace que unos pájaros abandonen sus ramas y alcen el vuelo. Nuestro percherón rebufa. Le insisto en que continúe, cuando un rugido monstruoso se escucha desde la dirección hacia la que nos dirigimos*

- ¡No me jodas Leezar!¡No es nuestro asunto maldita sea!

*Lanzo una mirada acusadora a mi compañero. Los ruidos comienzan a ser más audibles*

- ¡Muere bestia inmunda! *grita una voz masculina, posiblemente perteneciente a un joven*

*Al cruzar un recodo del camino, la escena se extiende ante nosotros*


*Una bestia serpentina y alada, de gran tamaño, destroza el caballo y lanza a su jinete al suelo embarrado. Tres caballeros más se encuentran desperdigados por el claro junto al camino, algunos de ellos divididos en varias partes como sus monturas. La sangre tiñe de color rojo hierba y nieve por igual*

- ¡Percy controla el caballo! *digo mientras le paso las riendas y bajo del carro de un salto para buscar entre los utensilios arcanos que transportamos*

*El muchacho está asustado, terriblemente asustado. Entona unas palabras y crea un escudo mágico que lo rodea. El caballero se levanta a duras penas y recoge su espada del suelo. Nos lanza una mirada mientras se pone en guardia frente a la bestia*

- ¡Por Ylathia! De toda la ayuda que podía recibir, tenían que ser dos malditos magos... *vuelve la mirada hacia el monstruo* no hay duda de que estoy bien jodido...

*El yelmo no permite ver el rostro del malhumorado y desagradecido caballero, pero su escudo sí muestra una llamativa heráldica*


*Al fin encuentro lo que buscaba. Sin embargo, algo parecido a una explosión me lanza por los aires hacia atrás. La bestia alada ha envestido el carro, tragándose de un bocado al paralizado Percy y desgarrando la espalda del percherón. El caballero se lanza entonces hacia el monstruo, quien acababa de pasar de él para atacarnos. Me levanto a duras penas. El hombre consigue asestar una buena estacada a una de las membranas correosas de las alas del reptil volador. Tan sólo un segundo de reacción me permite generar un hechizo defensivo sobre el hombre, el cual amortigua la sacudida que la herida bestia le lanza*

*El caballero vuelve a estar en el suelo, ensangrentado y confuso. El escudo místico que le he lanzado se disipa al absorber tal impacto, que de otro modo habría sido mortal. Por un momento, nuestras miradas se cruzan. Es entonces cuando desenrollo el pergamino que había buscado y entono las palabras arcanas que en él fueron escritas. La sierpe alada se arquea hacia atrás para rematar al caballero. Termino de entonar el conjuro del pergamino y este se convierte en polvo. Tras un resplandor, ante nosotros se yergue una imponente estatua cristalizada, lo que antes fue un feroz monstruo, ahora se ha convertido temporalmente en un ser frágil; tan solo su cabeza sigue mostrando vida*

- ¡Deprisa, termina con el monstruo!¡El conjuro de congelación no durará mucho tiempo! *grito al caballero, quien en un principio contemplaba la escena desde el suelo confuso. La determinación y la valentía ante la adversidad parece volver a su cuerpo. Se levanta, empuña su espada con ambas manos y asesta un poderoso golpe sobre el cristalina cuerpo con toda su rabia*

*La bestia aúlla de dolor y miedo antes de morir. Cristales de hielo salpican todo el claro, teñidos de sangre*

*Me apoyo en los restos del carro e intento recuperar el aliento. Observo los restos de Percy desperdigados por la zona*

- ¿Ahora comprendes lo que quería decir con no entablar excesivos lazos afectivos? *musito*

*Sin darme cuenta, el caballero ya está junto a mi. Se quita el yelmo y contemplo un rostro duro y curtido a pesar de su juventud*


- Me llamo Fabrizio Orovecchio y te debo la vida... *observo su mano extendida hacia mi*

*Me adelanto para alcanzar a Lord Fabrizio y ponerme a su altura. Lady Scheziss también se encuentra junto a él*

- Con tanta prisa, no he podido comunicarte que Mario, el chiquillo que sobrevivió al suceso de la torre y que se inmoló para destruir a la Piadosa y el blasfemo Grimorio de Gustaffon, ha vuelto a aparecer y me ha comunicado que...

*Fabrizio se detiene y alza una de sus poderosos brazos para que guarde silencio*

- Ya lo sssssabíamosss Leezar *dice Scheziss* el muchacho también ssse pressssentó ante mí y ante nuesssstro ssseñor. Mario aún tiene un papel que desssempeñar en todo esssto y essso ssserá pronto... *lanza una mirada cómplice a Fabrizio*

- Luego hablaremos de todo esto con más calma, tras ver qué se esconde bajo Piedrahundida *por un momento me esboza una sonrisa* y tengo en cuenta tu sinceridad, así como tus esfuerzos por ayudar a nuestra casa contribuyendo económicamente en los peores momentos, en buscar una cura contra las enfermedades que asolan nuestras tierras, en azuzar a Alim porque siga en el buen camino y en que investigara los secretos subterráneos de la fortaleza y... bueno, otras muchas cosas que al final, compensan tus errores... *me da un golpecito en el hombro* pero como te digo, hablaremos de todo esto más tarde...

*Sin más, proseguimos hacia la dirección que los firmes pasos del Señor de Piedrahundida nos guía*
Hasta la persona mas pequeña puede cambiar el curso del futuro.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Fabrizio Orovecchio » 16 Ene 2020, 21:58

Alim de Mostaganem escribió:
12 Ene 2020, 16:57
—Cuando comencé a oír los relatos referentes a la Gran Caverna, me los tomé con cierto escepticismo, pero encargué a algunos críos de los que suelen jugar al escondite por los sitios más recónditos de Piedrahundida que estuviesen alerta ante cualquier pista. Bien, resulta que uno de sus sitios favoritos para esconderse es el pasillo de las mazmorras, lleno de escondites. Al final del pasillo, como sabéis, hay algunos nichos donde se solían (¿se suelen?) depositar los cadáveres en espera de... de... lo que sea que se haga en las mazmorras. Alguno de los niños pensó que sería estupendo esconderse en los nichos, y encontró una piedra floja. Rascando, rascando, encontró un camino al otro lado. Finalmente dos niños pasaron a explorar, pero sólo uno volvió. Apenas podía hablar, y estaba muy pálido, pero dijo que «allí había un túnel que bajaba durante mucho tiempo, llegando a una enorme, gigantesca, caverna, en la que había un extraño brillo azulado».

Ante estas palabras, Fabrizio levanta las cejas, formando la palabra «azulado» con sus labios, en silencio.

—Padre, aún no he bajado, pero recuerdo perfectamente la Caverna Azul del cuento de El Rey bajo la Montaña con que me enseñaste a leer. También recuerdo la leyenda que acaba diciendo que, en tiempo de necesidad, quien acuda a la Caverna Azul con humildad, podrá pedir...
Por supuesto que recuerdo la «Caverna Azul». Mi ceño se frunce al escuchar hablar a mi hijo sobre una leyenda infantil. No perdemos el tiempo y nos plantamos en las mazmorras, dónde aún reside el imbécil que intentó aliarse con Abelio. El miserable lleva pasando hambre una semana y no recibirá bocado hasta que me diga quién ha sido el desgraciado que ha matado al inquisidor en mis dominios.

El Consejo y la docena de hombres de la guardia nos encontramos ante una de las cámaras de tortura. La doncella de hierro está oxidada y putrefacta, pero las manchas de sangre reseca me recuerdan lo que ocurrió ahí hace tiempo...

Hace 23 años

— ¡Fabrizio! ¡Fabrizio, detente de una vez! — chilla Josah, un joven Josah, con el rostro repleto de preocupación. — No vas a lograr nada matando a este miserable.

El enjuto cuerpo de un rusalka yace colgado de los grilletes de la pared. Sus aletas craneales han sido cercenadas y están por el suelo, regurgitando sangre púrpura. De la doncella de hierro mana un reguero de líquido viscoso y violáceo. Al otro lado de la puerta se escuchan llantos y súplicas agónicas, algunas coherentes y otras como si fuesen gargajos.

— ¿Que no lo logro nada? — pateo sin misericordia al prisionero. — Mi padre ha muerto por una enfermedad que estos apestosos y mugrientos peces con patas han traído a Piedrahundida. — escupo al suelo. La criatura intenta elevar la cabeza para mirarme y suplicar piedad. Solo lloriquea. — No voy a parar hasta encontrar al responsable.

Me interrumpe el general Banelm Samdaw, capitán de la guardia de Piedrahundida y héroe de guerra. Su rostro porcino, decorado con diversas cicatrices me asquea y me fascina al mismo tiempo.

— ¡Sir Fabrizio! Los peces de fango han enviado alguien para hablar con vos. — carraspea y suelta un gargajo espeso, amarillento, sobre el suelo de la mazmorra. — Señor, por la apariencia de esa asquerosa no me extrañaría que intente... ya sabe... — hace un movimiento con las caderas y los brazos, sugiriendo el fornicio.

Josah suspira y me agarra el hombro, firme pero con determinación. Veré qué me quiere decir esa emisaria. Y no dudaré en darle disciplina a Banelm; puede ser un héroe de guerra, pero esas insubordinaciones son intolerables en mi presencia.

No recordaba los rusalka que fueron ejecutados cuando Tadeo Orovecchio murió por una extraña enfermedad. Lo que sí recuerdo es su rostro, abotargado y de color púrpura, antes de que sus entrañas estallasen en la habitación principal.

Me giro hacia Alim y Leezar, pero mi joven e inexperto hijo no tarda en mostrarme el pasadizo secreto. Estaba ahí todo este tiempo. Hijo de puta...
Si un hermano cae, la familia lo recoge.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Starkvind » 16 Ene 2020, 22:38

El Rey bajo la Montaña, una fábula que ha ido pasando de generación en generación por los jóvenes de Piedrahundida. En ella se relata como un rey demonio fue encerrado por obra de la fiera naturaleza de los Marjales y, encolerizado, intentaba escapar de su prisión arañando el techo de la caverna donde estaba prisionero.

Tras tanto tiempo desgañitándose, desgastó el color de la roca y adquirió el tono azulado de sus garras. Aquel rey demonio cayó en letargo después de miles de años de agonía y aún continúa esperando que los muros que lo retienen se debiliten, para conquistar de nuevo las tierras mortales.

¿Cómo es posible que el pasadizo que conecta una de las zonas más siniestras de la Fortaleza de Piedrahundida de a este lugar de leyenda? La pared cruje, soltando un montón de polvo a medida que se abre. Al otro lado, unas estrechas escaleras que bajan en espiral, hasta una cueva artifical cavada en la piedra.


Alguien, alguno de vosotros, se arma de valor y se interna en el pasadizo. Después, otro, y así hasta que todos los valientes hayan atravesado el umbral. Al final del camino, se abre una enorme caverna iluminada por un tenue resplandor azul. Una balconada de piedra musgosa da lugar a una grieta subterránea inabarcable, al menos para un mortal como vosotros. En el centro de la balconada, frente a las escaleras de bajada, hay un altar tallado en piedra, muy elaborado, que muestra una figura vagamente humanoide.


A los pies del altar hay un cuenco, tallado también en la roca, con manchas oscuras y musgo. Se hace el silencio por toda la caverna, salvo el constante silbido del viento que acaricia los recovecos.

Alim, Abelio y Leezar, haced una prueba de Frialdad: si la superáis con un 10+, podéis narrar lo que sienten vuestros personajes.

No hay más en este lugar salvo el macabro descubrimiento de estas galerías. No hay marcas, no hay criaturas y parece que ese altar estuvo siempre ahí.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Leezar Lockbruck » 17 Ene 2020, 10:22

*Paso el primero al pasadizo, iluminando mágicamente mi báculo para dar luz al resto del grupo de exploración. Preparo mentalmente un escudo mágico por si acaso*
Starkvind escribió:
16 Ene 2020, 22:38
Alim, Abelio y Leezar, haced una prueba de Frialdad: si la superáis con un 10+, podéis narrar lo que sienten vuestros personajes.
*Realizo la prueba de Frialdad:*

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Superada

*Observo atónito la estancia en la que nos encontramos y el maléfico altar dedicado claramente a Mogg-Shattoth*

- Estaba en lo cierto, maldita sea... *aprieto los puños hasta que mis nudillos se tornan blancos* por esto es por lo que ese cabrón demostraba una obsesión enfermiza por Piedrahundida... *me giro hacia Frabrizio y Scheziss* porque la fortaleza es su prisión... por ello quiere destruirnos, para al fin alcanzar su tan ansiada libertad...

*Uno de los guardias vomita al ver el impío altar. Le comprendo, pues yo también he sentido náuseas al contemplarlo*

- Debemos purgar este lugar de una vez por todas... *miro a Abelio, quien guarda silencio*

*Me acabo apartando un poco de la zona del altar y observo el manantial subterráneo de tono azulado*

- La Peste Púrpura... *me toco la barba pensativo* la enfermedad la he relacionado con el demonio, pues claramente tal mal es de origen maléfico y su propagación ha coincidido con su momento álgido... pero no he conseguido obtener resultados positivos a través de la destilación de las semillas lodosas...

*Me aproximo al agua y me pongo mis guantes de cuero impermeables. Saco un frasco vacío de uno de los bolsillos interiores de mi túnica y recojo agua azulada. Cierro el vial y me lo aproximo a mis ojos para verlo con detenimiento*

- Este agua es azulada porque posee partículas de las rocas de techo y paredes, las cuales le han otorgado esta tonalidad... la erosión ha hecho el trabajo... *agito un poco el frasco y vuelvo a contemplarlo* si las leyendas son ciertas, este agua debe poseer parte de la esencia del demonio, de sus garras... si sintetizo una pócima mezclada con semillas lodosas, las cuales tienen propiedades beneficiosas en su justa medida, contrarrestaría posibles efectos perjudiciales de la esencia azul y serviría como cura para el mal que aflige a los Marjales... *saco de otro de mis bolsillos un frasco de la pócima que creé en base a semillas lodosas y vierto su contenido en el frasco azul, cerrándolo de nuevo y agitándolo hasta que la mezcla obtiene un color morado. Entono unas palabras arcanas* una vacuna púrpura para la Peste Púrpura... irónico y poético a partes iguales...
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Beneficio: Posees una serie de conocimientos místicos o de ciencia —tú eliges a la hora de crear el personaje—. Tantas veces por Estación como tu Rango puedes declarar «hechos» que sean factibles en la ficción y que no nieguen otros hechos ya nombrados.

Elección: Ciencia. Los conocimientos que posee Leezar son una mezcla entre magia y ciencia, algo así como los alquimistas míticos.

Parece que al fin, mezclando parte de la esencia del origen del mal que aflige a Piedrahundida con semilla lodosa, se ha obtenido una especie de "vacuna" mística contra la Peste Púrpura.
*Me vuelvo y miro a Frabrizio y Scheziss*

- Si me lo permites, amigo y señor, produciré pócimas curativas en cantidades suficientes como para curar a todos los afectados y tener aun así una reserva ante cualquier eventualidad...

*Mi ánimo parece que aflora. Este puede ser un paso decisivo contra el mal que asola Piedrahundida*
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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Gerad » 18 Ene 2020, 21:21

LAS VACACIONES DE GERAD, PRIMERA PARTE

El inicio del viaje.

La marcha es dura. Jamás me había sentido tan atacado. Los consejeros de mi hermano decidieron no acatar mi autoridad. Fabrizio se fue. Drake no estaba, y sólo Enyra fue capaz de tenderme una mano. Ahora dejo en ella todo el poder que me queda.

Drake tiene un minuto para venir a despedirme, algo que agradezco.
Drake escribió: — Gerad, hermano. Tomate tu tiempo para calmarte ¿vale? No serán los mejores consejeros del mundo, pero es lo que tenemos y con lo que tenemos que trabajar. Intenta pensar en mejorar esto y no te obceques en odiar lo que ya ha pasado y no tiene solución ¿de acuerdo?.

Sonrío y le dejo claro que un viaje es justo lo que necesito, y cómo pienso disfrutarlo. Mi interpretación es perfecta, pero no le engaño.

El viaje a Villa Musgosa es lento y frío. Intento pasar el máximo tiempo con Bianca Leone, y que se sienta lo mejor posible. Los Leone son nuestros aliados y quiero que le quede claro que vamos a resolverlo.

Al llegar, los Rizzo se muestran preocupados por realojar a tantas familias de campesinos. Haber salvado la aldea hace poco les obliga por gratitud a hacerlo de la mejor forma posible. Al menos vienen bien aprovisionados de Piedrahundida, y al ser temporal, podrán soportarlo.

Mi alojamiento en casa de los Rizzo dura poco. Las cartas de Enyra son preocupantes, y no puedo perder el tiempo con vacaciones. Me despido de Bianca, pese a lo penoso de la situación hemos conseguido estrechar un poco los lazos, y cogido cierta confianza. Le apena mi marcha pero la acepta, y se queda encargada de reenviarme las cartas de Enyra a mi siguiente destino.

Pertrechado con una botella del mejor vino de los Rizzo, y la promesa de compensarlo, parto hacia Beslitz.

Viajo lo más rápido que puedo, y no tengo problemas en el trayecto, pese a hospedarme en sitios de paso de mala muerte. Debe ser mi viaje de la suerte.

Beslitz es más grande cada vez que la visito. Pero no he venido a hacer turismo ni de vacaciones, aunque es lo que quiera Fabrizio. Voy en busca de la residencia Travole. En ella, tras indicar quien soy a los sirvientes soy agasajado con un buen baño y ropajes nuevos de gran calidad. He llegado pronto y Sir Elthon aun no ha llegado, pero conocen de mi amistad con su señor, que se remonta a muchos años.

El reencuentro no se hace esperar. Una botella de vino y muchas historias que contar. Pero las risas y la alegría se van diluyendo a medida que las historias se tornan más cercanas en el tiempo. Al llegar al final del viaje, el tono es serio y algo triste. Tras mucho deliberar, Sir Elthon decide ayudarme en la medida de lo posible, y me pide ayuda con asuntos fiscales… Joder, siempre ha sido un desastre para los números.

A la mañana siguiente con la información de Sir Elthon salgo a buscar a mi nuevo amigo, aunque él no lo sepa. En la Taberna de El Huargo Alado le encuentro. Merek Breakbright toma un desayuno ligero, y a su lado tiene el equipaje preparado para buscar trabajo donde sea.
El señor Merek es un antiguo noble arruinado, la mala cabeza de su padre destruyó su casa, y ahora mendiga trabajos, pero su reputación como guardaespaldas es intachable. Su último protegido murió de viejo, como se espera de un buen protector.

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La conversación es corta. Le intento impresionar con mi reputación y mi labia para que sepa que soy alguien importante al que servir.

TIRADA DE INFLUENCIA - ÉXITO PARCIAL
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Aunque no se siente totalmente comprometido con mi causa, acepta a servirme.

DEGRADACIÓN DE RIQUEZA - NO SE DEGRADA
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Con mi riqueza podré mantener su precio sin problemas.

Dos días después estoy listo para partir de nuevo. Las cuentas Travole relucen mucho mejor ahora, y le he salvado otra vez de varios problemas, y a cambio me llevo a mi nuevo guardián, y bastantes chismorreos interesantes que quizá me puedan ser útiles. También me queda claro que en Beslitz están muy enfadados por la desaparición del Inquisidor Borney, y quieren una cabeza en bandeja de plata para compensarlo.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Gerad » 18 Ene 2020, 23:31

LAS VACACIONES DE GERAD: SEGUNDA PARTE

El largo camino

Viajamos un largo camino Merek y yo. La verdad es que al principio era reticente, pero poco a poco fui ganando confianza con él, y habiéndose criado noble le hacía un buen conversador. Las intrigas y problemas de cualquier casa no le eran extrañas, al fin y al cabo, así acabo su familia en desgracia.

Dos veces durante el viaje fuimos asaltados por bandidos, pero Merek pudo encargarse con bastante soltura del problema. Nuestro camino nos llevó al Bosque de Xalanth, que bordeamos hasta llegar a las Planicies de Castrarcton, hogar de la casa Pamphilos.

Les es extraña la visita. Viajamos de lejos y sin avisar, pero el actual gobernador en funciones, Sir Belton Proctrer, consejero de la familia, accede a parlamentar conmigo.

La mayor preocupación es el futuro de la casa Pamphilos, dado que el único miembro de la familia bajo el cuidado de los Orovecchio ha decidido llevar una vida religiosa que dejaría la región a manos de cualquier otra casa que asignasen los Achgate, de los que son vasallos. Eso no sería bueno para Sir Belton. Llegamos a un acuerdo privado. Nos ayudará con su ejército ante el problema con los Buelhorn si fuese necesario, pero el joven Pamphilos deberá traer un heredero al trono cuanto antes.

El viaje fue satisfactorio. Con el acuerdo cerrado, partimos de vuelta a Piedrahundida. El retorno es menos complicado, y cuanto más nos acercamos a los Marjales de Omudax, más voy recuperando el ser que era antes de todos estos problemas. Una parada en una taberna, un descanso para Merek, un poco de juego de seducción, una noche en su cabaña... Voy volviendo a ser quien era.

Y por fin, Piedrahundida

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Gerad » 19 Ene 2020, 19:25

A mi llegada a Piedrahundida todo parece peor de cómo estaba. Los militares controlan todo con mano férrea, al menos parece que Enyra cumple con su trabajo. De hecho parece ser que es la única que se alegra de mi retorno.

Voy a visitar a Drake en cuanto puedo aunque no le mareo con historias, sólo me interesa ver su estado de salud.

Me dirijo al consejo. Merek me acompaña siempre a unos pasos por detras, no ha querido entrar en la habitación de mi hermano, cosa que agradezco. Cuando nos sentamos se queda en un rincón junto a los soldados, que ya conocen su presencia y cometido.
Fabrizio Orovecchio escribió:
08 Ene 2020, 08:33

— Ocupad vuestros sitios. — aún no he celebrado el entierro de Paulina. No importa ya. — Os informo que la familia, y por lo tanto Piedrahundida, va a estar envuelta en guerra el tiempo que sea necesario hasta que Demetrius Buelhorn sea un cadáver. — me dejo caer en mi silla y provoca que un ruido estridente incordie a todos los presentes. — Se acabó el construir edificios o que perdáis el tiempo moviendo vuestras espadas en el aire. ¡Os he dejado Piedrahundida y habéis permitido que se destroce! — pego un golpetazo en la mesa que hace que tiemble mi copa de vino. Scheziss se coloca a mi lado, en silencio, arrastrando su larga falda de seda negra. — ¡No quiero explicaciones, quiero soluciones! ¡Os quiero escuchar ya!
En cuanto empieza el consejo, Fabrizio deja claro que no quiere saber nada de nosotros y nuestras gestiones.

Aprieto los puños y hablo.(Intercalado entre los post, perdón por el retraso)

- Entiendo que las cuentas os dan igual teniendo la amenaza que se avecina bajo nosotros, pero o construimos granjas ya, o dudo que el pueblo sobreviva a otro invierno sin la caridad de nuestros aliados. - Dejo un papel con las cuentas, en cuanto empiece el soguerno y los campos de cultivo dejen de producir, gastaremos nuestra reserva de comida en poco más de un mes. - Necesitamos crear una granja ahora mismo y otra el mes que viene, necesitamos la Piedra que Leezar pueda construir. Y si no quieres hacer caso a las construcciones ni hablar de ello, poco consejo puedo darte.

(No se la respuesta de Fabrizio. Dejo aquí que intercale una respuesta.)

Cuando todos parten al sótano, yo me marcho a mis aposentos a organizar una boda, y un funeral para el primo segundo de doña Bianca.

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Gerad » 19 Ene 2020, 20:54

LA BODA

El día amanece fresco y soleado, sin nada en particular si no fuera porque hoy es el día de la boda de mi hermano.

Hoy es fiesta en Piedrahundida. La ciudad se ha engalanado para la llegada de Doña Bianca Leone desde Villa Musgosa. El carro del propio Fabrizio ha ido a buscarla acompañado de un numeroso grupo del ejercito a modo de escolta. La marcha es tranquila, sin contratiempos.

La entrada de piedra hundida está adornada con un arco florido por el que pasa el carromato, y el camino hacia la plaza está cubierto de flores de otoño, de tonos rojos y anaranjados.

La boda se celebra al aire libre, guardias armados han despejado la plaza y bloqueadas las entradas de las calles, los habitantes se arremolinan cerca de los guardias intentando ver a los novios. En los techos de los edificios más guardias armados con arcos velan por la seguridad de todos los invitados, que ya aguardan a la llegada de la novia.

La plaza está cubierta por una alfombra que conduce de la entrada hasta el altar improvisado, una estructura elevada que han construido para que todos puedan ver bien el evento. A ambos lados de la alfombra hay unas hileras de asientos para que todos los invitados disfruten de la ceremonia. Han acudido nobles de la zona, deseosos de pasar una velada entretenida y comer hasta no poder más. En la parte trasera de los bancos se ven a miembros de los Grimaldi, venidos desde los Humedales Infectos. Los Rizzo han acudido también, han sido los anfitriones de doña Bianca y no se lo perderían por nada. En los bancos más delanteros se sientan los miembros de la familia Leone, algunos nobles de la ciudad, Leezar , Alim y Lady Scheziss con sus mejores galas.

A un lado de la escalera que sube al altar estamos Fabrizio y yo, deseando que todo salga según lo previsto. A nuestro lado se muestra firme Enyra, con su armadura de gala brillante. Se nota que no es lo que le gusta estar ahí, lanza miradas a sus guardias de vez en cuando comprobando que todo marcha bien. Alessia espera al carro con el grupo de la entrada de la plaza y dirige por tierra a la guardia, mientras Leandro gestiona los tejados con mucha profesionalidad. El guardián Merek permanece apartado a un lado del altar donde no se le vea. Al otro lado de la escalera, la familia más directa de doña Bianca.

Arriba aguarda el padre Abelio, aunque su aspecto se ha degradado por las experiencias vividas, hoy luce un aspecto impoluto. Detrás suya como ayudante está el joven Jiggalen Pamphilos, entusiasmado por aprender las ceremonias de Ylathia y formar parte de ellas.

Frente a ellos, Drake aguarda la llegada de su futura esposa.

El carro se detiene a la entrada de la plaza. El conductor se baja, y abre la puerta. Del interior baja ayudada Doña Bianca, con un esplendido vestido blanco, con un velo que deja entrever su rostro y una gran cola que se arrastra sobre la alfombra roja, mientras camina hacia el altar…

La música de un grupo de violinistas ubicados en un rincón de la plaza comienza a sonar...

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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Alim de Mostaganem » 20 Ene 2020, 14:35

Starkvind escribió:
16 Ene 2020, 22:38
A los pies del altar hay un cuenco, tallado también en la roca, con manchas oscuras y musgo. Se hace el silencio por toda la caverna, salvo el constante silbido del viento que acaricia los recovecos.

Alim, Abelio y Leezar, haced una prueba de Frialdad: si la superáis con un 10+, podéis narrar lo que sienten vuestros personajes.

No hay más en este lugar salvo el macabro descubrimiento de estas galerías. No hay marcas, no hay criaturas y parece que ese altar estuvo siempre ahí.
Realizo la prueba de Frialdad:

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Por fin una tirada decente... Prueba superada
Una vez mostrado el camino, Leezar entra el primero, llevando la luz. Fabrizio intenta seguirle, pero Drake le retiene. Se miran a los ojos largamente, haciendo algunos gestos imperceptibles con las cejas y la boca, y finalmente Fabrizio cede: Drake entra el segundo. Fabrizio va detrás con Scheziss, y yo le sigo.

Seguimos el camino hasta llegar a la Caverna Azul. Me siento como si estuviera en un cuento. El recuerdo de la leyenda renace en mi memoria, hasta el último detalle que memoricé para siempre cuando mi padre me enseñaba a leer. Siento miedo y fascinación a partes iguales. Y la excitación de saber que algo está a punto de ocurrir.

Leezar toma un poco de agua y asegura poder fabricar un remedio para la peste púrpura; lo cual, aunque finalmente no la padeciese yo, no deja de aliviarme bastante.

Mientras miramos maravillados nuestro entorno, llegan Enyra, Alessia, Leandro y varios aguerridos soldados de la guardia. Todos miran, todos esperan a que pase algo, pero nadie parece saber qué hacer.

Nadie excepto yo, que recuerdo la leyenda perfectamente.

Me acerco al altar, y saco mi jambia, mientras miro a padre. Mi padre sonríe al recordar, y asiente con la cabeza. Con su aquiescencia, hago un corte en mi mano, y derramo la sangre que mana en el altar.

La luz azulada se intensifica, y el aire se hace extrañamente pesado. Todo el mundo se siente incómodo. El altar emite un sonido que podría ser un grito o una canción, pero soy consciente de que mis oídos no pueden percibir todo lo que el altar emite. Una luz, cada vez más intensa, surge del altar, pero a velocidad extremadamente lenta. Acaba convirtiéndose en una nube, y la nube acaba tomando forma de figura humanoide, aunque muy grande: es una figura que conozco bien, porque la he visto en decenas de pesadillas, y es fácil de reconocer para todos los demás también... porque no tiene ojos.

—¿QUIÉN...? ¿¡QUIÉN ME HA CONVOCADO!? —brama Mogg-Shattoth.
—¡He sido yo, oh, Infame Mogg-Shattoth! —digo con una voz mucho menos firme y grave de lo que me gustaría—. ¡Es hora de que resolvamos esto, como dicta la leyenda!

Mogg-Shattoth se gira hacia mí lentamente, como si me estuviese viendo por el rabillo del ojo que no tiene.

—¿Tú, pequeño mörito, me desafías? ¿Tú eres el que me ha convocado en forma corpórea, en este sucio saco de piel lleno de sangre, músculos y vísceras, para destruirme? O...

Noto que la altanería en la voz de Mogg-Shattoth da paso a la duda. Miro a Enyra y a sus soldados, alzando las cejas y señalando con la mirada al demonio, para indicarle que esta es su escena.

—No estás solo —no es una pregunta. Mogg-Shattoth entiende lo que está pasando—.
—No, no estoy solo. Estoy con los mejores guerreros de Ormudax. Este es tu fin. ¡Vete para siempre de nuestra provincia, O PERECE! —digo con más confianza en mí mismo.

Mi padre sonríe, y echa mano a la empuñadura de su espada, pero Enyra ya ha desenfundado, rápida como el rayo...
احذر عدوك مرة وصديقك ألف مرة فإن انقلب الصديق فهو أعلم بالمضرة

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Enyra Petreius

Frialdad perfecta
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Re: [1x07] Capítulo séptimo

Mensaje por Enyra Petreius » 20 Ene 2020, 17:03

Cuando nos adentramos por los pasadizos sigo de cerca a Leezar, de ese modo si hubiese algún peligro ante nosotros podría reaccionar a tiempo. Al llegar a la balconada investigo bien la zona: nada ni nadie ha pisado por allí en muchísimos años.

Me están peinando el pelo. Siempre disfruto los momentos que pasamos juntas mi madre y yo sin más preocupaciones que contarnos cuentos para irnos a dormir. Esa noche es especial, Nilsea nos acompaña, su presencia siempre me ha agradado muchísimo. Ha terminado de contar una de sus increíbles historias y me he asustado un poco.

― Querida, no ess más que un cuento. No debess assustarte del color azzul― dice.

"No debes asustarte del color azul". Sin darme cuenta me he quedado mirando fijamente el reflejo azul y eso me ha recordado algo. Esa frase quedó grabada a fuego en mi memoria cuando era niña, pero la había olvidado. Hasta ahora. ¿Qué quería decir Nilsea? ¿Sabía lo que iba a pasar? Sus capacidades mágicas y visiones premonitorias siempre me fascinaron pero nunca pensé que las usase conmigo. "No debes asustarte del color azul". Sí, aquí es donde debía estar, pero ¿por qué?

Un susurro llega a mis oídos. Una lengua que no había vuelto a oír desde que me fui de Krigsgaldr en busca de mi destino. Mi destino...

https://www.youtube.com/watch?v=rClD6sf8wjQ

Scheziss ha convencido a los guardias que custodian el cuerpo de Paulina de que Fabrizio le ha dado permiso para estar a solas con su difunta esposa. En cuanto los soldados la dejan sola se pone la túnica carmesí que lleva consigo; no dispone de mucho tiempo, apenas unos minutos antes de descender a la Gran Caverna Azul. Se acerca al cuerpo susurrando algo, un sonido seco y guarda algo en una caja, también carmesí, de madera. Termina de susurrar y se apresura a reunirse con Fabrizio y el consejo para descender a las profundidades de la Fortaleza.

Mi destino... Siempre he pensado que yo era quien decidía sobre cuáles serían mis pasos a seguir y que era plenamente dueña de mi sino pero esa frase, esa frase que no había entendido su significado de niña, cobraba forma ahora. ¿Estaba aquí porque yo lo había decidido? ¿Fue Nilsea la que selló mi destino con esa frase? ¿O fuerzas más poderosas, como la lucha entre Lenseng y Mogg-Shattoth, son las que nos han traído a todos hasta aquí?

Otra vez ese susurro. Todos estamos atentos de Leezar y su cura frente a la Peste Púrpura. No logro entender todo lo que dice, solo palabras sueltas. No, no viene de mi cabeza; siento alivio cuando soy consciente de ello, significa que Mogg-Shattoth no me está hablando. Provienen de mi espalda. Levanto un poco la cabeza en busca del foco pero mi respiración se corta al ver a Fabrizio con semblante serio y la mirada clavada hacia el altar de piedra.

Todo me parece transcurrir a cámara lenta. En menos de un segundo la ira brota en Fabrizio cual volcán en erupción. Me giro. Scheziss, con la túnica ritual carmesí de los rusalka, está de rodillas ante el altar. Sus susurros son un cántico primitivo, ahora afloran en mi y recuerdo a mi madre contándomelas como nana para que conciliase el sueño. Adoraba cuando su pelo rubio caía sobre su cara y yo jugaba con él hasta que caía dormida. Scheziss deja caer lo que portaba en la caja sobre el cuenco tallado en la piedra. El polvo que espolvorea después queda impregnado en el trozo de carne ensangrentado. Un círculo con runas se ilumina alrededor del altar. La rusalka termina el cántico pero el círculo permanece unos segundos más. Fabrizio ya ha comenzado a acercarse hacia ella. La aparta con un fuerte empujón.

― ¿Pero qué has hecho? ¿QUÉ HAS HECHO?― se acerca quedando sobre ella. Se contiene.

Uno de elloss debe esstar entre nosotross, Fabrizzio. ¿O ya hass olvidado nuesstro ancestral acuerdo?

― ¡Es mi hijo!

― Tu primoggénito reconocido, querido. Quizá assí acepte el pago y el pacto quede ssaldado.

Algo acaba de hacer clic en mi cabeza, la última pieza de un gran rompecabezas. Fabrizio grita de furia, cierra el puño y lo levanta: va a descargar en ella toda la furia que ha mantenido guardada y a raya. El puño baja lentamente hacia la cara de la pobre Scheziss, sabía a lo que se arriesgaba y estaba dispuesta a pagar el precio. Pero de dos zancadas logro llegar a tiempo y me interpongo entre ambos. El golpe escuece en mi mejilla, se nota que está rabioso. «¡No!», grito, pero Fabrizio no parece oír nada más que a los fantasmas del pasado. Otro puñetazo en mis costado. Tengo que hacerle parar como sea, le devuelvo el golpe. Se ladea pero no logra esquivarlo del todo. Me ataca. Su técnica es prácticamente perfecta, no me esperaba menos del señor de Piedrahundida. Los golpes se suceden y nada ni nadie podrá pararnos. No quiero hacerle daño, así que adopto más una postura de defensa que de ataque, no como él. Los puñetazos se suceden cual baile, hasta que logro ver, durante un segundo, una pequeña brecha en su postura. Le doy con todas mi fuerzas en la cara y le parto el labio. Se queda perplejo, frunce el ceño. Por fin se da cuenta que es conmigo con quien está luchando. Carga contra mi haciendo que pierda el equilibrio y caiga de espaldas, quedando desprotegida. La sangre que brota de mi ceja cae por mi mejilla enrojecida. Una vorágine de ideas y muchas preguntas inundan mi cabeza. Fabrizio a desenvainado su espada y me apunta con ella. Parece que no va a dudar en usarla pero mi pregunta le hace parar en seco. Comienza a llorar y cae de rodillas ante mi soltando la espada. Vuelvo a repetir la pregunta.

― ¿De verdad es esto lo que quiere, padre?
La muerte nos sonríe a todos, así que devolvámosle la sonrisa.

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